13 de agosto de 2009

Cine sin fronteras

Mi hermano, que es un fanático de lo visual, tiene una colección completita de dvd's de videoclips que no dejarían indiferente a nadie. ¿Por qué se compraría una colección de discos de clips de grupos musicales que ni siquiera había oído nombrar? La verdad es que he tenido oportunidad, ante su insistencia inasequible a todo desaliento, de ver algunos de los vídeos y me he llevado grandes sorpresas.

Porque algunos de los clips son más imaginativos e incluso interesantes, que muchas películas...con muchos medios, aunque otra veces, verdaderas obras de artesanía, muy cuidados visualmente, imagen, fotografía, con jóvenes talentos dirigiendo esas pequeñas locuras musicales.

Así descubrí a Michel Gondry, quizás uno de los mayores talentos en este campo pero también, alguien que no deja de sorprendernos día a día con sus películas surrealistas, tiernas, románticas y bastante disparatadas. Gondry viene del campo del videoclip y se le nota. Pero no penséis que es uno de esos que saca macizas en los vídeos, cámaras lentas, claroscuros ni demás técnicas trasnochadas. A Gondry se le va la olla en los clips y en las películas. Eso pensé al ver Olvídate de mí, y lo corroboré al ver La ciencia del sueño, que es absurda pero desopilante. Y le gusta la buena música, un poco excéntrica, peor buena música al fin y al cabo.

Os recomiendo las dos pelis, y por encima de todo, sus vídeos, de los cuales, os dejo una muestra a la altura de su ingenio.